21 me suena a que ya debería ser oficialmente grande aunque es obvio que no lo soy.
Más allá de los clichés referentes a cumplir años que pueda escribir hoy, soy feliz porque superé (o casi, tampoco me la banco tanto) mi trauma con crecer. En este tiempo tomé unas cuantas decisiones respecto a eso que llaman El Futuro, y no tengo tanto miedo como era de esperarse porque sé que nada es definitivo y que nunca es demasiado tarde para ser lo que deberías haber sido (obvio que esto no lo inventé yo, lo vi en un imán en la gran ciudad hace un par de años), y eso me tranquiliza.
Feliz cumpleaños a mí. Ojalá que de regalo el psiquiatra me saque la medicación porque me haría MUY feliz.