reír.
(Del lat. ridēre)

intr. Manifestar regocijo mediante determinados moviemientos del rostro, acompañados frecuentemente por sacudidas del cuerpo y emisión de peculiares sonidos inarticulados. U. t. c. prnl.

sábado, 25 de febrero de 2012

Qué paradoja que la enredadera que hace años está en el patio de casa haya crecido más en estos meses de sequía que en los seis años o más que vivió bajo las torrenciales lluvias marplanautas.
(no sé si tanto como torrenciales, pero bueno)

miércoles, 22 de febrero de 2012

Se ve que la gente pelotuda existe desde tiempos inmemoriables:


"Las mujeres no deben ser iluminadas ni educadas en forma alguna. De hecho, deberían ser segregadas, ya que son causa de insidiosas e involuntarias erecciones en los santos varones."
—San Agustín de Hipona




jueves, 16 de febrero de 2012

Lo que pasa con El Silmarillion es que es un quilombo y son muchos nombres y todas cosas nuevas y me pierdo y a veces no entiendo un choto y los Valar los Ainur y los Hijos de Illúvatar y AAAH! Es como la biblia del mundo del Señor John Ronald Reuel. Me marea pero igual es lo más.

lunes, 13 de febrero de 2012

Llorar frente al espejo y ver cómo las lágrimas caen lentamente sobre la mascarilla anti acné.

jueves, 9 de febrero de 2012

Flaco

Algunas cosas nos pegan fuerte y no entendemos por qué.

Nunca fui la más fanática de todxs tus fans, ni siquiera la menos. Tampoco estoy segura de por qué estoy escribiendo esto. En realidad me siento una hipócrita, sí, soy de esas que se acuerdan de vos cuando ya no estás.
Siempre me pareciste un genio pero había algo en vos que no me convencía, supongo que era que todxs te consideraban un dios y yo que soy tan jarcor decía que no me parecías tan genial. Y ahora que empecé a darte una oportunidad, te vas. No vale.

En realidad no sé qué decir. Tampoco sé si tengo algo que decir.
Creo que sólo quería dejar constancia que por hacerme la jarcor nunca te di bola, y ahora no estás y nunca te vi en vivo y nunca nada. Un aplauso para mí.
Mejor uno para vos. O dos. O tres.

Todavía no entiendo por qué me pegó tanto tu partida. Creo que porque me di cuenta de muchas cosas.
 

martes, 7 de febrero de 2012

La pelopincho ó imágenes varias de la vida cotidiana (o no tanto)

uno
No quiero una pelopincho nueva que sea más grande que la que hay ahora en el patio de casa. Mi pelopincho es blanca con machas azules y verdes y mide dos metros por un metro por unos cuantos centímetros de alto. Lo curioso es que, a pesar de ser mucho más chica que otras pelopinchos, le entran más recuerdos que al resto.


dos
Me gusta mirar cómo se mueve mi pelo abajo del agua, entre la mugre y el protector y las cositas que caen adentro de la pelopincho.

tres
La pelopincho de Flor era más grande que la mía pero yo podía agarrarle los cachetes a Anita.


cuatro
Meterse en la pelopincho despacio dejando que primero se acostumbren los pies al agua fría, y después las piernas hasta las rodillas, y después las piernas hasta la cintura, y después todo el cuerpo menos la cabeza, y por último todo el cuerpo incluyendo la cabeza es como despertarse a la mañana y programar el despertador para que vuelva a sonar en cinco minutos cuarenta mil veces: es más eficaz levantarse rápido sin pensar, pero nunca se sabe lo que puede haber en el agua fría de la pelopincho.

cinco
Me gustan las escales porque puedo acostarlas en el piso y jugar a que son un puente.
Me gustan los puentes porque puedo atravesarlos en cuatro patas agarrándome de las tablas como si fuera una escalera.
Me gusta jugar a Serpientes y Escaleras.

Existen dos clases de personas que nunca me simpatizaron:
• Las que lloran o se quejan por algo en lugar de intentar cambiarlo;
• Las que lloran teniendo la posibilidad de reírse.
He aquí un dato curioso: sin darme cuenta, un día empecé a convertirme en ambas.
Una vez escribí esto: ¿está mal vivir en mi mente si eso me hace feliz?. Recién lo leo y me vino la duda existencial.

domingo, 5 de febrero de 2012

Esa manía de pensar mucho y hacer poco, qué vicio!